Entertainmentculture & trendsCultural Movements
No te ahorres a ti mismo
Todos conocemos ese impulso, ¿verdad? Esa urgencia arraigada, casi primitiva, de construir una fortaleza alrededor de nuestro propio corazón, de ahorrarnos el inevitable aguijón de la decepción, el dolor del desamor, el eco hueco de la pérdida. Es una idea seductora, este proyecto de auto-salvación.Lo vemos en todas partes: en las religiones a las que acudimos en busca de absolución, en las terapias que buscamos para sanar viejas heridas, en las relaciones que iniciamos con la esperanza de que sean la cura definitiva para nuestra soledad. Construimos estas intrincadas instituciones, estos salvavidas personales, todo en un intento por suavizar los bordes crudos, hermosos y aterradores de ser humano.Pero he aquí la verdad silenciosa que he recogido de innumerables conversaciones con personas de todos los ámbitos de la vida: ese mismo deseo de ahorrarte a ti mismo es quizás la trampa más peligrosa de todas. Es un retiro del desordenado y glorioso contrato de la existencia.Porque ser una criatura capaz de esperanza y anhelo es suscribirse a una colisión constante y gentil con una realidad que a menudo es indiferente, con un tiempo que avanza sin importarle nada, y con los sueños en competencia, igualmente válidos, de todos los demás a tu alrededor. Intentar renunciar a esa fricción, buscar una existencia libre de dolor, es renunciar a lo mismo que nos hace sentir más vivos.Es en el riesgo, en el amar a pesar de saber que la pérdida es posible, en el esperar incluso cuando la historia sugiere precaución, donde encontramos nuestra profundidad y nuestra conexión. El verdadero trabajo no está en construir un refugio perfecto; está en aprender a permanecer en la tormenta, con el corazón abierto, y sentir cada gota.
#filosofia
#superacion personal
#existencialismo
#condicion humana
#psicologia
#editorial picks news